miércoles, 28 de noviembre de 2012

La inmunoterapia oral puede disminuir la respuesta alérgica e incrementar la tolerancia al huevo


AVC | Artículos Valorados Críticamente
Burks AV, Jones SM, Wood RA, Fleischer DM, Sicherer SH, Lindblad RV, et al. for the Consortium of Food Allergy Research (CoFAR). Oral Immunotherapy for Treatment of Egg Allergy in Children. N Engl J Med. 2012;367:233-43.

Revisores: Pérez Gaxiola G1, Cuello García CA2

1Hospital Pediátrico de Sinaloa. Culiacán. Sinaloa (México).
2ITESM. Monterrey. Nuevo León (México).
Correspondencia: Giordano Pérez Gaxiola. Correo electrónico: giordanopg@gmail.com
Fecha de recepción: 15/10/2012   Fecha de aceptación: 22/10/2012   Fecha de publicación: 31/10/2012   

Resumen Estructurado

Objetivo: determinar si la inmunoterapia oral (ITO) en niños con alergia al huevo no grave disminuye la respuesta alérgica e incrementa la tolerancia al mismo.
Diseño: ensayo clínico aleatorio y doble ciego.
Emplazamiento: institutos y clínicas ambulatorias de EE. UU.
Población de estudios: niños con alergia a la proteína del huevo determinada por historia clínica y mediante medición de la IgE específica en suero. Se obtuvieron 55 niños distribuidos al azar en una relación 8:3 (40 a la intervención y 15 a placebo). Se excluyeron aquellos con historia de anafilaxia relacionada con la ingesta de huevo.
Intervención: ITO de proteína de huevo en polvo administrada en tres fases (de inicio, de subida y de mantenimiento). A los niños del grupo control se les administró placebo de características similares.
Medición del resultado: la medida principal era la tolerancia (ninguna respuesta clínica) a la ingesta de huevo sostenida tras 22 meses de ITO y de cuatro a seis semanas de evitación. Medidas secundarias eran la desensibilización (tolerancia de 5 g de huevo a los 10 meses y de 10 g a los 22 meses) y los efectos adversos de la inmunoterapia.
Resultados principales: a los diez meses, ningún niño de los 15 del grupo control presentó desensibilización, mientras que 22 niños de 40 en el grupo intervención (55%) se consideraron desensibilizados. A los 22 meses, el grupo control continuó igual sin niños desensibilizados, mientras que en el grupo intervención 30 de 40 (75%) presentaron desensibilización. A los 24 meses, 11 de 40 niños en el grupo intervención (28%) tuvo tolerancia al huevo y ninguno en el grupo control. Un niño en el grupo ITO se perdió en el seguimiento a los 36 meses.
Conclusión: la inmunoterapia oral en niños con alergia no grave a la proteína del huevo puede ayudar a la tolerancia y a comer huevo a los 36 meses.
Conflicto de intereses: no existe.
Fuente de financiación: Instituto Nacional de Salud e Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas de los EE. UU.

Comentario Crítico

Justificación: la alergia al huevo es una enfermedad de alta prevalencia en algunos países. Tradicionalmente, se ha utilizado la inmunoterapia subcutánea para reducir la sensibilidad a alérgenos pero su seguridad en pacientes con alergias alimentarias es cuestionable. La ITO es eficaz y segura en otras enfermedades alérgicas como la rinitis1, y se ha estudiado en alergias alimentarias como la alergia al cacahuete y a la leche de vaca2. El presente ensayo clínico explora la eficacia de la ITO en niños con alergia al huevo.
Validez o rigor científico: se trata de un ensayo clínico aleatorio con una pregunta bien estructurada. Se realizó aleatorización por computadora con una relación de 8:3 de tratamiento contra placebo. No se especifica la razón de esto. La ITO y el placebo fueron preparados en una farmacia central y luego repartidos en los cinco centros del estudio. No se explicita cómo se ocultó la secuencia de aleatorización en los centros, pero al ser un estudio doble ciego es poco probable que exista un franco sesgo de selección. El enmascaramiento a pacientes y médicos fue solo hasta los diez meses. De ahí en adelante fue un estudio abierto. Aun así, no se puede saber si esto repercute en los resultados y si sería a favor de la ITO. De haberse continuado el seguimiento con los grupos enmascarados, parece poco probable que los niños en el grupo placebo pudieran tolerar el huevo a los 36 meses. Los evaluadores en los retos alimentarios al final del estudio no conocían el grupo de tratamiento.
Importancia clínica: el desenlace más importante, desde el punto de vista clínico, de tolerancia a comer huevo a los 36 meses, ocurrió en 10 de 40 niños en el grupo intervención (un paciente había pasado el reto a los 24 meses pero se perdió en el seguimiento) y ninguno en el grupo control. Mediante un análisis por intención de tratar, obtenemos una diferencia de riesgos del 25% (intervalo de confianza del 95% [IC 95%]: 11,6 a 38,4) y un número necesario a tratar de cuatro (IC 95%: 3 a 9). Es decir, deberemos tratar a cuatro niños para conseguir que uno consiga una tolerancia mantenida. No hubo otros efectos adversos en los diez niños que pudieron comer huevoad libitum durante el seguimiento.
Aplicabilidad a la práctica clínica: según el sistema GRADE, el presente ensayo clínico representaría una evidencia de alta calidad. Al tener una muestra pequeña, es cierto que quedan algunas dudas, principalmente acerca de la seguridad de la ITO, pero la magnitud del efecto es grande (dicho tratamiento podría ayudar a 25 de cada 100 niños tratados) y los resultados parecen precisos (intervalos de confianza estrechos). Teniendo esto en cuenta, se podría dar una recomendación débil a favor de la ITO en el tratamiento de niños con alergia al huevo de leve a moderada. Es importante recalcar que el estudio no incluye pacientes con anafilaxia, por lo que los hallazgos no son aplicables en dicha población.
Conflicto de intereses de los autores del comentario: ninguno.

lunes, 7 de mayo de 2012



 ¿Cómo prevenir los resfríos?
Comienza la época de otoño-invierno  y a la par se registran una elevada incidencia de virus respiratorios encargados de generar las gripes y los resfríos. El aumento de estas afecciones genera un enorme ausentismo escolar, causando millones de días perdidos de clase, luego como un elevado ausentismo laboral que genera cuantiosas pérdidas económicas alrededor del mundo.
Los virus de la gripe o influenza se transmiten generalmente mediante la inhalación de gotitas (gotas de Flüge) de saliva infectada que se encuentran en el ambiente, producto de los estornudos, tos y/o el habla habitual. No obstante, se ha visto que la principal vía de contagio no es el aire, más bien las manos, debido a que el virus se propaga a través de las superficies que toca una persona infectada con el virus. Hace varios años atrás en  un estudio realizado en la Universidad de  Virginia (EEUU) se comprobó que los rinovirus (virus que causan el resfrío) sobreviven en ciertos lugares del hogar como picaportes, controles remotos, puertas de refrigeradores, etc., desde donde son transmitidos fácilmente a otras personas, debido a que los gérmenes pueden pasar a los dedos con sólo tocar las superficies contaminadas.
A pesar de que los científicos señalan que se necesitan más estudios para determinar si el tratamiento de las superficies en el hogar podría reducir la frecuencia de resfriados por rinovirus, algunas autoridades sanitarias han venido recomendando complementar la vacunación contra la gripe o influenza, con medidas de desinfección y limpieza que ayuden a frenar la propagación de los gérmenes causantes de la gripe.
A continuación se presentan  diferentes estrategias comprobadas para ayudar a reducir las probabilidades de resultar enfermo:
·         Lavarse siempre las manos: los niños y adultos deben lavarse las manos después de sonarse la nariz, después de cambiar pañales o ir al baño, antes de comer y antes de preparar alimentos.
  • Desinfectar: limpie las superficies de contacto común (manijas de los lavamanos, pestillos de las puertas,  control remoto, llaves de luz, puerta de la refrigeradora, teléfonos, juguetes, inodoros, botón de descarga, bañeras, esponjas y paños, tablas de cortar, accesorios y utensilios de cocina, entre otros,) con un desinfectante aprobado por  DIGESA.
  •  En los lugares de trabajo desinfecte además picaportes, escritorios, teléfonos, mouse, teclados de computadora, entre otros.
·         Escoger clases de guarderías más pequeñas: La asistencia a una guardería de 6 o menos niños reduce significativamente la propagación de gérmenes.
·         Usar desinfectantes manuales instantáneos: estos productos contienen alcohol para destruir los gérmenes. Son un antiséptico, no un antibiótico, así que no se puede desarrollar resistencia. un pequeño toque acabará con el 99.99% de los gérmenes sin necesidad de agua ni toallas.
·         Utilizar toallas de papel en lugar compartir toallas de tela.
·         Vacunar a los grupos más vulnerables (niños mayores de 6 meses, mujeres embarazadas, adultos mayores y enfermos crónicos)
·          Evite los cambios bruscos de temperatura y la permanencia en lugares donde haya mucha gente.
·          Evite el contacto cercano con personas con tos y secreciones nasales.
·          Ventile los ambientes cerrados y evite fumar en ellos.
·          Al toser, cúbrase con las mangas o puños y no con las manos, luego evitará la propagación de gérmenes.

El sistema inmunitario ayuda al cuerpo a combatir infecciones. A continuación se presentan seis formas de reforzar el sistema inmunitario:
·         Evitar el tabaquismo pasivo: manténgase lo más alejado posible del humo del cigarrillo, ya que es el responsable de muchos problemas de salud, incluyendo millones de resfriados.
·         Evitar antibióticos innecesarios: el uso de antibióticos con mucha frecuencia lleva a que se presente resistencia a ellos. Cuanto más se utilicen los antibióticos, mayor será la probabilidad de que los medicamentos no funcionen igual de bien para usted en el futuro. Eso significa que usted tiene una mayor probabilidad de enfermarse con infecciones más prolongadas y pertinaces.
·         Amamantar: se sabe que la leche materna protege contra infecciones de las vías respiratorias, incluso años después haberlo hecho. Los niños que no son amamantados tienen en promedio 5 veces más infecciones del oído.
·         Tomar agua: los líquidos ayudan a que el sistema inmunitario funcione apropiadamente.
·         Dormir bien: no dormir lo suficiente lo deja más propenso a enfermarse.
·         Nutrirse adecuadamente.

Todas son medidas muy fáciles de cumplir y prácticas y lo más importante fáciles de replicar y enseñar a nuestros hijos.
Cuidemos nuestra salud

Dra. Maria Valeria Zenteno
Médica Pediatra-CMP 48434
Consultas: 4425879
dravaleriaz@gmail.com