- Las diarreas, unas veces, son de contagio fecal-oral, es decir, se tocan las heces, se manipulan alimentos, se contagia. Pero hay muchas diarreas, habitualmente víricas en las que su aparición es variable de unos niños a otros, y su transmisión es principalmente por vía inhalatoria, al igual que muchos otros virus, aunque se contagien también por vía fecal-oral. También dependerá de si el niño lleva pañal o no: es más fácil que contagie un niño autónomo que va la WC solo, que un niño con pañal, que es cambiado por la cuidadora, que tendrá cuidado de lavarse bien las manos después del cambio de pañales. Sin embargo, a veces se les niega la admisión a éstos, porque el problema se hace más evidente que en el caso del niño que va solo al aseo. En general, aquellas en las que el pediatra haya hecho un coprocultivo (análisis de las heces para buscar el germen causante), no deberán asistir a clase hasta 48 horas de haber normalizado las deposiciones.
- Respecto a las enfermedades que se transmiten por la saliva, por vía inhalatoria (al respirar inhalamos gotas microscópicas de saliva del que tenemos enfrente), la exclusión será, habitualmente, en función de la gravedad de la infección. De todos es sabido que un niño que asista a la guardería, puede tener una pequeña infección respiratoria cada 10 días, y prácticamente, tendrá mocos todo el curso escolar. En general, estas infecciones serán leves aunque se contagien. Incluso es difícil evitar la transmisión, ya que los contactos, se contagian desde unos días antes de que aparezcan los síntomas. De cualquier modo, el niño ha de estar sin fiebre y sin dificultad respiratoria para ir al cole.
- Las enfermedades con llagas en la boca, suelen ser muy contagiosas, pues el niño no traga la saliva por el dolor y babea mucho. Es muy posible que no se le admita en la guardería, aunque no revista gravedad (por ejemplo, el “boca, mano, pie”). En el caso de estomatitis herpética no debe asistir (fiebre muy alta, muchos días y dolor intenso).
- En general, los exantemas (sarpullido) con fiebre, no deben entrar al colegio sin antes comprobar su importancia y contagiosidad. Hay exantemas víricos que suelen ser leves para el niño (por ejemplo, rubeola, eritema infeccioso) pero que si contagian a una embarazada de menos de 4,5 meses, pueden producir una alteración en el feto. El Eritema Infeccioso (“virus de la bofetada”) no precisa aislamiento, ya que en general, solo se manifiesta en la fase de exantema y ya no es contagioso. La rubeola, requiere aislamiento hasta 7 días después de aparecer el exantema; el sarampión, 4 días. En el caso de la varicela unos 6 días o antes, si están todas las costras en fase seca. La escarlatina, al ser una enfermedad bacteriana, solo requiere aislamiento de un día después de iniciado el tratamiento antibiótico.
- Parasitosis: No deben asistir hasta que se hayan normalizado las deposiciones. Los portadores asintomáticos pueden ir al cole. En el caso de los oxiuros (lombrices pequeñitas blancas) pueden ir en cuanto tomen el tratamiento.
- Enfermedades bacterianas: En el caso de amigdalitis estreptocócica (“anginas”) o escarlatina, ha de estar un día completo con antibiótico antes de poder asistir a clase. Del mismo modo, el resto de enfermedades bacterianas, (por ejemplo neumonía), una vez iniciado el tratamiento, dejan de contagiar. Otra cosa es la conveniencia de ir o no al colegio, dependiendo del estado general y del tipo de afección y sus posibles complicaciones.
- En el caso de enfermedades contagiosas de la piel (tiñas, sarna, piojos) no requieren aislamiento, siempre y cuando hayan iniciado tratamiento y se cuide que no haya contacto íntimo piel-piel, y que no se compartan objetos, prendas de vestir, toallas, peines, etc.
- Las conjuntivitis si son de causa vírica se regirán por el mismo cuadro viral que las acompaña, no tienen tratamiento específico y pueden durar 15 días o más. En caso de conjuntivitis bacterianas (secreción purulenta), pueden acudir al colegio cuando hayan hecho 2 días de tratamiento antibiótico.
Blog dedicado a brindar informacion sobre todos los temas relacionados con la salud desde el embarazo hasta la adolescencia
martes, 28 de junio de 2011
Si mi hijo/ a está enfermo ¿debe faltar al colegio?
martes, 31 de mayo de 2011
Dolor abdominal recurrente en niños

Dolor abdominal recurrente en niños
Éste se define como la presencia de tres o más episodios de dolor abdominal, lo suficientemente importantes como para limitar las actividades y funciones del niño durante, al menos, un período de tres meses previamente a la consulta. La incidencia es mayor en niñas que en niños, particularmente durante la adolescencia; antes de esta edad las diferencias no son tan marcadas.
Diversos factores, tanto físicos como psíquicos, podrían actuar sobre niños susceptibles intensificando la percepción del dolor (en niños con ciertos trastornos de la personalidad, ansiedad, depresión, perfeccionistas, con baja autoestima y otros).Con frecuencia, se encuentran otras alteraciones emocionales como: trastornos del sueño, enuresis, miedos injustificados, trastornos alimentarios y antecedentes de cólicos del lactante durante los primeros meses de vida. Entre los familiares cercanos de estos niños, se encuentra una alta prevalencia de patología psicosomática, como migraña o colon irritable, y los padres de estos niños suelen mostrar un comportamiento rígido o sobreprotector ,tendencia depresiva y falta de recursos para resolver conflictos.
Las causas orgánicas de DAR( dolor abdominal recurrente)pueden ser : Intolerancia a la lactosa, enfermedad celíaca, enfermedad inflamatoria intestinal, reflujo gastroesofágico, infección por helicobacter pylori, parasitosis intestinales (Giardia Lamblia),infecciones urinarias, hidronefrosis, litiasis renal. Quistes de ovario, endometriosis, dismenorrea, linfomas, leucemias, drepanocitosis, talasemia, anemia de células falciformes.
Dolor abdominal recurrente funcional
Esta es la forma de presentación más frecuente. Se manifiesta cómo un dolor de comienzo gradual en 1-3 horas, de predominio periumbilical, sin irradiación y de duración variable. . La intensidad es variable, pudiendo interferir con las actividades cotidianas del niño/a y cuando ocurre por las tardes puede retrasar la conciliación del sueño. Sin embargo, no suelen interrumpirlo una vez establecido éste. No suelen existir síntomas generales, ni fiebre, ni desnutrición.
Los signos de alarma que los padres deben tener en cuenta y consultar inmediatamente con el especialista son:
Dolor bien localizado y alejado de zona periumbilical , edad inferior a 4 años o superior a 14 años, irradiación del dolor, dolor que despierta de noche, alteración del ritmo intestinal, existencia de náuseas o vómitos, existencia de hemorragia digestiva, fiebre, pérdida de peso, incontinencia fecal intermitente
Tratamiento
Los padres se deben tranquilizar, el pediatra deberá explicarles que el dolor existe, pero que no es grave ni evolucionará, que no existe riesgo para el niño y que se debe a un aumento de los movimientos intestinales.El tratamiento debe ir dirigido a tratar los factores desencadenantes de la sintomatología. Si se comprueba la existencia de un trastorno afectivo o alteraciones en las relaciones familiares, es de gran ayuda el apoyo psicológico o psiquiátrico. En los casos en los que el dolor abdominal crónico sea originado o coincidente con una causa orgánica, debe realizarse el tratamiento de la misma.
Dra. Valeria Zenteno